Pasado y presente de la cultura marxista en el Brasil

La Biblioteca Socialista
Edgard Carone


Formas de pensamento y memorias de los libros

Marisa Midori Deaecto (Escola de Comunicações e Artesda Universidade de São Paulo)
e Lincoln Secco (Universidade de São Paulo)

Orígenes

Entre los historiadores marxistas brasileños, tal vez el más citado y menos reconocido en el medio universitario sea Edgard Carone. Proveniente del circulo pequeñoburgués formado por los inmigrantes sirios en la capital paulista, su origen social ciertamente no denunciaba la adhesión al comunismo. Nació el 14 de septiembre de 1923, en la calle Florêncio de Abreu, en el centro de São Paulo. Pasó su juventud en el barrio de Vila Mariana. Perdió muy tempranamente a su madre: lo crió su padre, Shakir Carone, antiguo buhonero que viajara por todo el mundo vendiendo telas inglesas, entre otras mercancías, hasta establecerse en São Paulo como comerciante y propietario de una casa bancaria.

En la década de 1940, Edgard Carone —como muchos otros de su generación— recibió la influencia de la victoria de la Unión Soviética contra la rama militarista del fascismo, asistió al resurgimiento del Partido Comunista do Brasil (PCB), a la organización de los intelectuales junto al Congresso Brasileiro de Escritores y el desarrollo de la Faculdade de Filosofia, Ciências e Letras de la Universidade de São Paulo (FFLCH/USP), donde estudió historia y geografía, entre el 1945 y 1948. Se casó con Flávia de Barros Carone y se trasladó al municipio paulista de Bofete. Entre el 1948 y el 1960, fue administrador de la Fazenda Bela Aliança,[1] utilizada para la caficultura, pero que ya atravesaba su período de decadencia. Desde la hacienda, se trasladó con su familia a la ciudad, donde vivió entre 1960 y 1965. Por lo tanto, estuvo 17 años en el interior paulista.[2]

Sin embargo, sus años de formación trascurrieron, de hecho, en São Paulo. Vale añadir, en una capital en proceso vertiginoso de expansión demográfica, urbana e industrial. Desde el punto de vista político-cultural, podemos situar la confluencia de varias ramas ideológicas y la filiación al marxismo ocurrida por influencia de su hermano más grande, Maxim Tolstoi Carone, profesor secundario de Historia, responsable de la organización de la juventud del Partido Comunista, en los años 1930. El contacto con su hermano y la adhesión al socialismo posibilitaron a Carone el acercamiento a un grupo de intelectuales bastante activo en la Faculdade de Filosofia, entre ellos, Antonio Candido, Paulo Emílio Sales Gomes, Costa Correa, Azis Simão y Pasquale Petrone. Esos intelectuales tuvieron mucha importancia en la formación de su primera biblioteca, desde su juventud:

En estos 30 años he recibido donaciones de Paulo Emílio, Antonio Costa Corrêa, y la de muchos otros. El grueso del conjunto es adquirido en Brasil y en el exterior, pinzados uno a uno en librerías y sebos.[3] Sólo así es posible la organización de una biblioteca vasta, con trabajos editados en el pasado y en el presente.[4]

No se puede, en realidad, desvincular la producción intelectual de Edgard Carone del proceso de constitución de sus bibliotecas. Al final de cuentas, él logró compilar dos colecciones notables, tanto por su coherencia temática, cuanto por la cantidad de volúmenes reunidos. La primera nació a fines de la década de 1950, en la Fazenda Bela Aliança. Entre el trabajo de campo y las lecturas desinteresadas, se definió el proyecto de estudio de la historia del tenentismo, lo cual se convirtió en una historia de la república brasileña, publicada en 13 volúmenes, de 1960 a 1980.[5] Surge de ese primer proyecto la biblioteca republicana.

Más tarde, el interés del historiador se amplía hacia la historia del movimiento obrero brasileño e internacional. Los resultados de esas investigaciones fueron presentados en publicaciones variadas y, evidentemente, también se han materializado en una robusta colección bibliográfica y documental, como veremos adelante.

Además de estos dos ejes temáticos preponderantes, a saber, la historia del Brasil republicano y la del movimiento obrero, su biblioteca reservaba espacio para temas de naturalezas diversas, que iban desde la literatura al cine, pasando por las artes visuales, la geografía, la sociología y la historia universal. Como nos relata él mismo:

Por una razón o por otra que no sé determinar, me gustaba mucho leer. Leía mucha novela policial, novela de aventuras… tenía una colección que me gusta mucho, llamada Colección Terramarear, idealizada por Monteiro Lobato; tenía la colección Paratodos… esos libros todavía existen en sebos; tengo un montón de ellos, me gusta mucho… entonces, leía libros de aventura y, a partir de 1937, 1938, empecé a leer novelas. Asistí a una linda película sobre Zola, me quedé entusiasmado, empecé a comprar sus libros. Tenía unas ediciones portuguesas y brasileñas —algunas todavía tengo en casa. Leía Daudet, Maupassant, Victor Hugo, en fin, una serie de autores franceses, españoles, algunos americanos, ingleses… es decir, la idea es que invertí en libros, me encantaba encontrarlos y, para ello, yo tenía una curiosidad muy grande![6]

La relación que Carone estableció, desde joven, entre la posesión de libros y la formación intelectual definió los contornos de un bibliófilo singular.[7] Primero porque los bibliófilos brasileños se interesan muy poco por ediciones populares. Como el leit motiv de Carone no era la colección pura y simples, sino el placer de la lectura, él no impuso barreras para la conformación de su acervo; en segundo lugar, Carone no se especializó en un único tema, como suele suceder en las bibliotecas particulares más valoradas; y, finalmente, es importante recordar que las ediciones socialistas estaban lejos del horizonte de expectativas de un bibliófilo tradicional. Por formación espiritual o mero prejuicio, una vasta y rica bibliografía permaneció ignorada, salvo por algunos estudiosos o militantes. Raros son los ejemplos de aquellos que conservaron la memoria de una parte significativa de nuestra historia. Después de todo, no es posible contarla sin hablar de las clases trabajadoras y de sus exponentes políticos e ideológicos.

La biblioteca Astrojildo Pereira se presenta, en este sentido, como un caso excepcional. Su historia de vida se confunde, en partes, con la historia del Partido Comunista do Brasil y, en grande medida, con la historia de los libros. De libros que han constituido la primera biblioteca de impacto que tenía como gran eje temático el socialismo, sus teorías y su historia.

Gran parte de la fortuna dejada por Astrojildo Pereira se encuentra disponible en el Centro de Memória da Unesp (CEDEM), ubicado en Praça da Sé, São Paulo. Otra parte, lamentablemente, se ha perdido en sebos de la ciudad, pues sabemos bien de las agruras por las que pasan hombres y libros, cuando se trata de perseguir, a lo largo de toda una existencia, un ideal. Sin embargo, existe todavía una parte muy significativa que se encuentra depositada en el acervo privado de otro no menos importante bibliófilo marxista: Edgard Carone. No exageramos al afirmar que la colección de Astrojildo Pereira, por lo menos una pequeña parte adquirida en un sebo de São Paulo, constituye el embrión de una nueva biblioteca y de un nuevo sistema de intereses volcado a la literatura marxista y su recepción en Brasil. Revisemos esa historia pues ella representa el comienzo de todo lo que hoy comprendemos como Biblioteca Socialista Edgard Carone, tal como se encuentra, depositada en el Museu Republicado, en la ciudad de Itu, interior de la provincia de São Paulo.

De la República a las Lecturas Comunistas

Regresado a São Paulo, en 1965, habiendo publicado su primer libro, Revoluções do Brasil Contemporâneo,[8] Edgard Carone dio inicio a su trayectoria académica: Fundação Getúlio Vargas, Unesp-Araraquara y, finalmente, Universidade de São Paulo, dónde se ha jubilado, en 1993, como profesor titular.

En 1969 publicó A Primeira República: texto e contexto, investigación presentada originalmente como tesis de doctorado. El segundo volumen, titulado República Velha: instituições e classes sociais, es de 1970. Carone pasa, entonces, a escribir un libro por año, más allá de la publicación de artículos, entrevistas, participación en congresos —en los cuales desafiaba a la policía política al hacer críticas abiertas a la dictadura militar— y de mantener presencia asidua en el Sumplemento Literário del periódico O Estado de São Paulo, sin dudas, el cuaderno de reseñas más influyente de la época. El centro de sus preocupaciones, por lo menos hasta 1980, cuando sale A Quarta República (1945-1964), es la historia brasileña desde el punto de vista de su organización política y de sus clases sociales. El programa fue esbozado en la Fazenda Bela Aliança, en el momento de la redacción de su primer libro:

Este libro fue concebido como fondo histórico para la comprensión del pensamiento conservador y antirrevolucionario de los años de 1920-1930, desde la escuela católica de Jackson de Figueiredo hasta la historicista de Oliveira Viana, la fascista de Otávio Faria y la integralista de Plinio Salgado. Ampliando la primera parte, dejé la otra para más tarde. Resultado de investigaciones y lecturas, dificultado por la pobreza de literatura sobre el tema y sobre la historia republicana tras la Primera Gran Guerra, fue necesario, para obtener mejor visión, aliar al análisis ideológico el detalle de los hechos. La limitación de espacio, exigida por la colección, obligó a una restricción todavía mayor. [9]

Al exponer las principales cuestiones desarrolladas en el libro de estreno, siguiendo un procedimiento corriente en la instancia de prefación, el autor no consigue, sin embargo, ocultar cierto descontentamiento en relación a los resultados obtenidos. Por un lado, la bibliografía disponible le parece insuficiente —e, imaginamos, también la documentación confrontada, ya que el libro fue redactado en el interior de la provincia. Por otro lado, es el tamaño del texto impuesto por el editor lo que le impide desarrollar los temas de la forma debida. Estas cuestiones serán retomadas décadas más tardes en una entrevista: “Al terminar la primera investigación, me dije: ¿qué es lo que caracteriza a ese momento del siguiente? Bueno, en el marxismo es un cambio de estructura. En Brasil, no hubo cambios estructurales. Las clases dominantes que existieron se renovaron no en el sentido de clase, sino de grupo dentro del poder…”[10]

Edgard Carone empezó sus investigaciones intentando dar una respuesta intelectual al golpe de 1964. Quería entender cómo había empezado el proceso político que desembocaría en la Dictadura Militar. Su historia republicana presentaba siempre un volumen de análisis estadístico e ideológico de las clases sociales. Le sucedía un volumen sobre la evolución política de los acontecimientos y otro de documentos seleccionados que ilustraban el período estudiado. Si bien su cronología fue política y acusada de tradicional, hasta el día de hoy se mantiene vigente en los estudios sobre el período republicano. Los volúmenes tenían solapas escritas por Fernando Henrique Cardoso.

Si, en la historia republicana le interesaba al autor comprender las estructuras de poder dominantes en Brasil, tanto en el plano nacional como en el plano regional, ahora Edgard Carone se volcaba a la historia del Partido Comunista, de los obreros y de los movimientos sociales. Por supuesto que esas temáticas no fueron ignoradas en la primera fase, pero no eran tomadas con centralidad. Recordemos que desde Revoluções do Brasil Contemporâneo la cuestión de los movimientos sociales, en particular aquellos engendrados por sectores medios de la sociedad, por ejemplo, el tenentismo, merecieron su atención. Sin embargo, estaba por escribirse la historia de la clase obrera brasileña, por sus principales líderes y por sus principales corrientes ideológicas. Todo ello en un momento en que la historiografía brasileña adhería a modismos extranjeros —¿franceses?— y se dirigía hacia la microhistoria, la historia de lo cotidiano, de las mentalidades… desvinculándose, por lo tanto, de la historia política nacional. El parti pris asumido por Carone, en ese nuevo contexto, definirá no solamente las temáticas involucradas en sus publicaciones, sino también el carácter de su biblioteca. Y, claro, desde el punto de vista académico, es en ese momento en que ocurre su divorcio con las corrientes historiográficas dominantes[11]. Y, como venimos afirmando, si la producción intelectual aparece articulada con la historia de las bibliotecas, debe resaltarse que fue en la década de 1970 cuando Edgard Carone descubriría su mayor fortuna bibliográfica.

Se trata de la adquisición de parte de los libros que pertenecieron a la biblioteca de Astrojildo Pereira, como se ha señalado, fundador y militante histórico del PCB, cuyo nombre siempre le acompañó, pero con quien jamás había establecido contacto personal:

Hay otro nombre que no puedo dejar de citar: es Astrojildo Pereira. No lo conocí, sin embargo, él ha viajado conmigo en el tiempo. Me explico: cuando se hablaba de comunismo en Brasil, del PCB, etc, inmediatamente surgía su nombre; cuando escribí sobre el movimiento obrero, una buena parte de la bibliografía pertenecía a su biblioteca.[12]

Los libros de Astrojildo se encontraban en un sebo ubicado en la calle Celso Garcia, en el centro de São Paulo. Por temor algún tipo de represión policial, el librero pretendía librarse rápidamente de aquellos volúmenes y se los ofreció a su cliente Edgard Carone. El momento, de acuerdo a lo que él describe, fue de gran emoción:

Por ser cliente habitual, me abrieron la puerta donde se encontraban estocados los libros y las revistas. En la primera hora, el choque que pasé se asemejaba al que se diera con Aladin, cuando entra en la caverna y se enfrenta con el fenomenal tesoro amontonado a uno de sus costados. No se podía creer. Puestos en orden, se hallaban revistas brasileñas y extranjeras, literarias y políticas, formando pilas y pilas, cada una dispuesta por separado […].

Me sumergí en ese océano docenas de veces. Más allá del placer de haber encontrado fuentes con que no imaginaba encontrarme nunca, tenía la alegría de manipular títulos que sabía que existían y otros que, para mí, eran verdaderas sorpresas. Y, como último tramo del descubrimiento, era perceptible que un 90% de los libros estaban en perfecto estado, como si apenas hubiesen salido de la tipografía. Es que el cuidado que Astrojildo tenía con los libros le hacía embalar cada uno, alejándolos de la luz y de la mugre. El militante Astrojildo Pereira era, así, no sólo un luchador en favor del hombre, sino un bibliófilo, amante de los libros.[13]

El hallazgo de la colección de libros que pertenecieron a Astrojildo Pereira y el proyecto de redacción de una historia del PCB definen, en los umbrales de los años 80, los nuevos sistemas de intereses de Edgard Carone. La investigación le permite, incluso, un primer viaje a Europa. Allí, visita la Universitè de Naterre, en Paris, de donde no saca buenas impresiones. En este punto, hace falta ponderar que el historiador sexagenario pasara al margen de las revoluciones que han marcado el 1968 y aquella juventud que le resultaba, por lo menos, extraña. Otra fue la impresión que le causó el viaje a Italia, en particular, a la Fondazione Feltrinelli, en Milano, donde pudo consultar documentos sobre comunistas brasileños y el PCB. Papeles que fueron salvaguardados desde el Golpe de 1964, por militantes brasileños exiliados. Carone regresa de ese viaje con las valijas llenas de fotocopias, microfilmes y, claro, nuevos proyectos de artículos y libros.

O marxismo no Brasil (das origens a 1964) fue publicado en 1986, pero corresponde a un largo período de investigaciones, en Brasil y en el exterior, en busca de informaciones sobre la producción intelectual de izquierdas después la revolución de 1917. Sin embargo, como el propio Carone declara en nota introductoria a la edición, “la mayor parte de los libros censados… pertenecen al autor”.[14] El libro presenta un esfuerzo exhaustivo en el sentido de mapear toda la producción de libros de contenido marxista y, de forma más amplia, de carácter socialista editados en Brasil desde los primordios del movimiento obrero. En orden cronológico, se verifica que la primera edición alistada es la de Astrojildo Pereira, A revolução russa e a imprensa, un opúsculo de dieciséis páginas impreso en Rio de Janeiro (sin editorial).

La evaluación que Edgard Carone hizo de la difusión del marxismo no revela sólo su erudición, sino también cierto pionerismo. Mucho antes de que se desarrollara entre nosotros toda una gama de autores e investigadores alrededor de la historia del libro, de las prácticas de lectura, de la difusión y de la recepción de obras, Edgard Carone estudió los procesos y los limites materiales e culturales de la circulación de libros socialistas. A excepción de algunos ejemplos aislados, como Astrojildo Pereira, nadie analizó antes que él la literatura obrera y socialista. Incluso en el exterior, hasta los años de 1970, todavía eran raros los levantamientos sistemáticos en ese sentido. Las obras que Edgard Carone conoció, como la de Bert Andreas,[15] Pedro Ribas[16] o Maximilian Rubel,[17] no estuvieron exentas de lagunas en esta difícil tarea de desplazar el eje habitual en el análisis de la producción para la difusión (circulación) de libros. Más recientemente, se desarrollaron trabajos semejantes sobre Trotsky[18] y, especialmente, sobre Gramsci.[19]

Sobre el Manifesto Comunista, debemos recordar que el escrito fue comentado extensamente a partir de su sesquicentenario, viniendo a recibir tres introducciones de notable erudición histórica.[20] Al contrario de aquella introducción clásica hecha por Harold Laski, en el centenario de la obra, en 1948, éstas tocaron tangencialmente el problema de la difusión y de la recepción, pero sin un levantamiento propio. En Brasil, el prefacio que Edgard Carone preparó para el Manifiesto Comunista difiere radicalmente de los estudios conmemorativos que se realizarían más tarde en ocasión de la efeméride de sus 150 años.[21]

En “Literatura e Público”, el autor realza cuestiones todavía poco estudiadas por los intelectuales de izquierda y por el segmento más específico de investigadores del libro y de las prácticas de lectura en Brasil.[22] A final, ¿qué leían los trabajadores brasileños y cuál fue el papel del PCB en la dirección de lecturas de carácter social en la época de su fundación y de formación de sus cuadros, en el curso de los años 1920? Pese a que se tenga conocimiento de la publicación de periódicos responsables de la difusión de la ideología partidaria —por ejemplo la revista Movimento Comunista, o aun el periódico A Nação que después de 1927 pasó a funcionar como publicación diaria vinculada al PCB— más allá de muchos otros títulos ligados a la prensa periodística que reconstituyen, en cierta medida, los varios momentos históricos del PC en Brasil, en su conjunto, las informaciones sobre ese tema eran y son una rareza.

De acuerdo con Carone, le cupo a Astrojildo Pereira y a un batallón de auxiliares el esfuerzo de divulgar el pensamiento marxista (comunista) en Brasil y, en un empeño innovador, pasarlo al plano de la acción, pues hasta aquel momento el marxismo era difundido en los medios de izquierda como doctrina y no como proyecto de acción revolucionaria. Debido a su experiencia anterior en la difusión del pensamiento anarquista, además de la militancia en su favor, Astrojildo Pereira estaba apto para presentar un nuevo eslabón cultural que dominaba la nueva corriente de izquierda. El partido se vuelve, entonces, responsable de la circulación de libros de carácter comunista por todo el país o, por lo menos, por las ciudades que tenían contacto con la sede del partido, en Rio de Janeiro.[23] Se trata, en fin, de una pesquisa minuciosa y reveladora de todo un universo de lecturas y lectoras hasta entonces anónimos y perdidos en su propia dinámica histórica.

“A Coleção Azul” y “Notícias sobre ‘Brasilianas’” son artículos que se combinan y hasta se complementan, por dos razones básicas: en primer lugar, porque Carone se vuelca a las formas de organización editorial que surgen al calor de la Revolución de 1930; además, los libros en análisis exprimen la ideología de las clases medias en ese momento de cambio de los grupos políticos en el poder.

Cuestiones que todavía no están a la orden del día, como los debates sobre la formación del Estado y de la identidad nacional, eran ampliamente discutidas por esos ideólogos de derechas —en muchos casos con tintes fuertemente reaccionarios— y portadores de ineludible poder de persuasión sobre las masas. Ese parece ser el ejemplo de Plínio Salgado y Virgínio de Santa Rosa, autores de la “Coleção Azul”. Pero también Afonso Arinos de Melo Franco y Martins de Almeida, autores críticos de la situación dominante, pero que no se deshacen de una postura elitista, o de la defensa de una elite política en el poder en oposición a las clases subalternas.

A su vez, la “Coleção Brasiliana”, particularmente la serie V de la Biblioteca Pedagógica organizada por Fernando de Azevedo, a fines de 1931, propone la edición de antiguos clásicos, particularmente relatos de viajeros extranjeros sobre Brasil o escritores consagrados en el Imperio y, además, autores y temáticas en boga en aquella época, que buscaban la sistematización de la historia brasileña, pero también la crítica de la realidad. Sobre los autores observados por Edgard Carone:

A pesar de su carácter indagatorio, obedece a una tendencia esencialmente conservadora […]. Podemos decir que las ideas de Alberto Torres, o Tavares Bastos, o Rui Barbosa, no cuestionan en nada los fundamentos de la sociedad oligárquica del pasado (basada en la tierra y en el poder político de la elite agraria), ni en la del presente —aunque aún fuesen apremiantes y actuales los problemas de estas estructuras.[24]

Si es posible encontrar un denominador común entre los varios escritos que venimos presentamos de modo sucinto, éste reside justamente en el análisis que Carone propone del libro y de sus formas de difusión como un fenómeno social sujeto a las determinaciones de clase. Por un lado, tenemos el esfuerzo concentrado de los liderazgos comunistas en difundir libros que expresaran la ideología marxista, o comunista, que pasan a circular con gran vigor en el ámbito internacional después de 1917. Por otro, ediciones planeadas que nacen en una coyuntura bastante favorable para el mercado editorial en Brasil, con el propósito de poner en relieve cuestiones apremiantes entre los intelectuales representativos de las clases medias, oscilando entre una tendencia puramente conservadora y pasadista a una visión reaccionaria, en defensa de un gobierno autoritario.[25]

Una topografía de los libros

En la década de 1980 la biblioteca de Edgard Carone pasó por una transformación radical. Por una cuestión de espacio para la conservación de los libros, pero también financiera, a fin de cuentas, los nuevos proyectos demandaban una nueva colección bibliográfica y documental; él reunió el acervo sobre la historia de la república y lo vendió a la Universidade Federal de Pernambuco (UFPE). Adquirió, por otro lado, un pequeño departamento en Vila Romana, antiguo barrio obrero ubicado en la zona oeste de São Paulo, lamentablemente, bastante desfigurado en nuestros días. Nacía, de esta forma, la Biblioteca Socialista Edgard Carone. Todas esas consideraciones de naturaleza bibliográfica pasaron a tener un sentido y un nexo material expresados en la distribución de los libros en aquel departamento. Es lo que intentaremos reconstruir en este último tópico.

La biblioteca ocupaba los tres ambientes principales del departamento, además del área de servicio y del pasillo que comunicaba el living a las dos habitaciones y al baño. Todas las paredes estaban cubiertas de libros. En el pasillo se distribuían los volúmenes sobre las leyes sindicales y el sindicalismo en Brasil. Había también volúmenes de literatura obrera y algunas ediciones reunidas, en una estantería localizada al fondo, de literatura contemporánea y crítica literaria. El living, por lo tanto, el espacio más amplio y más noble del departamento, estaba reservado para las ediciones brasileñas y los libros de su predilección. En términos bibliotecológicos, pero también desde un punto de vista cultural, era el espacio más eclético. Asomaban en las estanterías obras históricas, como la bella colección encuadernada en cuero de la História do Café, de Taunay, la colección completa de Bibliothèque de la Synthèse, dirigida por Henri Beer y las obras completas de Caio Prado Jr. Muchos de esos volúmenes traían firmas o dedicatorias de los amigos y antiguos maestros, Paulo Emílio, Antonio Candido, Aziz Simão… Un pequeño sillón y una mesita redonda servían de apoyo a los momentos de descanso, en que era posible hojear, o incluso leer intensamente una edición sacada al azar de aquellas inmensas estanterías.

Edgard Carone hizo de la primera habitación, la más chica, su oficina. En las cuatro paredes era posible reconstruir la historia de las Internacionales y de sus principales teóricos. Además de los volantes impresos por los primeros comunistas brasileños, los cuales constituyen verdaderas rarezas, hay un conjunto envidiable de colecciones adquiridas por Carone en Europa, por ejemplo, la Correspondance Internationale, “los boletines de la Oposición de Izquierda en la Unión Soviética” y toda una amplia documentación sobre el socialismo. En el mismo espacio, a la izquierda, detrás de su silla, el conjunto por él denominado de Lenin y el Leninismo, entre los cuales destacamos los álbumes de fotografías, las biografías y los escritos (Obras Completas). Y, todavía en la misma estantería, los libros de secciones dedicadas al Socialismo (teoría e historia) y a Trotsky. En el lado opuesto, toda una literatura sobre el movimiento obrero, la historia de los partidos políticos y los libros sobre economía política. Se nota todavía un conjunto de bellos libros encuadernados sobre el racionalismo, o sea, toda una literatura social típica del final del ochocientos y de los primeros decenios del siglo XX, cuyo repertorio marcara profundamente, vale recordar, la formación de su padre.

En la segunda habitación, más amplia, quedaban depositados los volúmenes sobre Anarquismo, la mayor parte pertenecientes a Astrojildo Pereira y adquiridos en el sebo de la calle Celso Garcia. Folletos en francés, en pequeño formato, típicos de aquella literatura militante, que incluía también afiches y volantes, encuadernados en conjunto. En el estante de la derecha, estaban dispuestos los volúmenes de la sección Lecturas Marxistas, o sea, ediciones contemporáneas, producidas a lo largo del siglo XX. Y en las dos paredes que se entrevén, una cercada a la puerta de entrada, la otra al lado de la ventana, las obras de Marx, Engels y la historia del marxismo. La colección de diferentes ediciones del Manifesto Comunista revela una preocupación constante: la adquisición, siempre que posible, de más de una edición del mismo libro.

Aun en este mismo espacio, muchos libros sobre el socialismo (su historia), sobre Rusia y sobre la Revolución Rusa. Su archivo personal se mantenía en un cajón de ese mismo ambiente. Entre los muchos papeles dispersos conservados en cajas y carpetas, había cartas recibidas por militantes y profesores universitarios de Brasil y del exterior, revistas y ejemplares de sus publicaciones.

Claro que el departamento no alcanzaba para la guarda de todos sus libros y documentos. La otra parte quedaba en su casa. Además de las colecciones de periódicos y de reproducciones de documentos consultados en Europa y en archivos y bibliotecas brasileños, era en su departamento donde él guardaba las ediciones de amigos, dedicadas y autografiadas. Carone era un profundo conocedor y admirador de la literatura brasileña, en particular, de los autores modernistas. Ediciones prínceps de Mario de Andrad, Oswald Andrade, Jorge Amado, cuyas tapas de Santa Rosa él admiraba, tenían lugar de prestigio en su estantería. La longeva amistad que había cultivado con el sociólogo y crítico literario Antonio Candido se materializaba bajo la forma de bellas ediciones encuadernadas en cuero, todas con dedicatorias, “Para Edgard e Flávia…”. En fin, por esa breve descripción, parece evidente que el interés del bibliófilo Edgard Carone iba mucho más allá… siendo difícil traducirlo en el espacio de un artículo.

Volviendo a la Biblioteca Socialista, interesa observar que ésta seguía un programa topográfico y temático subjetivo, es decir, el coleccionista jamás obedeció criterios bibliotecológicos para organizar su acervo. No obstante, una vez iniciadas nuevas investigaciones, los volúmenes consultados pasaban a responder a otros ordenamientos espaciales. Es que Edgard Carone siempre organizó sus estudios a través de fichas. El sistema es aparentemente sencillo. Los libros son dispuestos en las estanterías en función de la investigación. Era la primera fase de sistematización de sus ideas. La segunda fase era la de la lectura, realizada de forma metódica, apuntada en fichas en función de temas, subtemas, nombres, autores, de modo que surgían distintas nomenclaturas de catalogación de acuerdo al desarrollo de las lecturas. Finalmente, las fichas eran ordenadas de modo de ofrecer al investigador un esquema completo de la obra que se propuso a escribir. Así, las fichas estaban dispuestas, una a una, como barajas, en el piso. Por detrás del aparente caos, como dijimos, había un método.

Carone solía contar que este procedimiento había sido utilizado por el historiador Fernand Braudel. Se dice que el autor del Mediterráneo, ha tardado veinte años para concluir su obra maestra. Y fueron largos años en los cuales él organizaba sus más variadas fichas de lecturas hechas no sólo en su escritorio, o en las bibliotecas, sino también en los innumerables archivos que consultó. Además, inventor que era de ideas y métodos, Braudel desarrolló un equipaje para fotocopiar muchos documentos.

El catálogo de la Biblioteca Edgard Carone es una guía imprescindible para el análisis de sus formas de pensamiento. La división de su colección demuestra una situación singular: él no es solamente un bibliófilo, pese a que toda su colección demuestre un amor extremado por los libros. Es un estudioso de los temas tratados por los libros que adquirió.

Las secciones del catálogo revelan una visión de la historia de Brasil y del Socialismo. Lo que define el Brasil moderno, la nación en construcción, es la superación del cuadro monárquico, agroexportador y, especialmente, la revolución de 1930. De ahí el porqué de tantos libros sobre la industrialización, el comercio, la revolución, el sindicalismo y la historia política y social de la República Velha. La historia obrera viene enriquecida, por ejemplo, no sólo por los libros de legislación social y laboral, o por aquellos dedicados a la cuestión social y a los movimientos huelguistas. También hay una sorprendente sección sobre la literatura obrera que aborda los sufrimientos y luchas cotidianas de las clases subalternas. Es un manantial para innumerables investigaciones, y es motivo de espanto que hasta ahora casi nada se haya producido a ese respecto.

La adquisición de libros socialistas, anarquistas, de literatura obrera, más especialmente de las obras marxistas, ha consolidado fuentes documentales y bibliográficas que, por si mismas, serían ya la obra de una vida. Entretanto, Edgard Carone no se limitó a la lectura y la aplicación mecánica de las ideas marxistas a nuestra realidad, por lo contrario, ha formulado interpretaciones originales sobre la sociedad brasileña, además de haber sido pionero en el análisis del movimiento editorial de izquierda en Brasil.

Interesa reproducir, a modo de conclusión, los temas y las líneas de fuerza de esa colección, tal como Edgard Carone lo hizo en la presentación al catálogo de su biblioteca. Se trata de un documento inédito y raro, por los motivos que pasamos a exponer.

Todo el conjunto temático, así como las referencias topográficas construidas por él a lo largo de más de veinte años de trabajo, se ha perdido. La trasferencia de la biblioteca Socialista Edgard Carone al Museo Republicano de Itu, tras la adquisición del acervo junto a los herederos, por el Banco Itaú, seguida de la donación del mismo a la Universidade de São Paulo, garantizó la unidad de los libros y del archivo. Sin embargo, la memoria de la Biblioteca, por lo menos de los espacios y de la forma como Carone la materializaba en cada estantería, sus formas de pensamiento, no pudo salvarse.[26] Visitemos, entonces, la Biblioteca Socialista Edgard Carone, a partir de la breve descripción escrita por su fundador.

I, II y III Internacional:

Las internacionales representan la unión de grupos y partidos de izquierda en cada uno de los momentos o fases de su movimiento obrero. Sobre la I Internacional (1864-1872), tenemos algunas historias, los informes y resoluciones de cada uno de sus congresos (Le Conseil Général de la Première Internationale 1864-1871, 5 vols. y L’Internationale, de James Guillaume, 4 vols., dónde se expresa la posición de los anarquistas). Las biografías y diccionarios tratan abundantemente de sus diversas situaciones, principalmente en las de Marx, Engels, Bakunin, además de otras fuentes ubicables en los libros indicados en el listado. Sobre la II Internacional, además de obras específicas que trata de su historia, ver biografía de sus liderazgos —Kautsky, Bernstein, Rosa Luxebourg, Pannakoek, Plekanov— y, principalmente, los informes de sus Congresos, en Congrès Socialiste Internationale, edición Minkoff, Gènève, 27 vols. Sobre la III internacional, ver los volúmenes sobre cada uno de sus 7 Congresos y los debates que se realizan en el intervalo entre cada uno de ellos denominado Exécutif Élargi de L’Internationale Communiste. También, La Correspondance Internationale, 1921-1939, 30 vols.

Trotsky:

La Biblioteca posee todas las ediciones de Trotski, publicadas en Francia, entre 1919 y 1939; lo mismo en cuanto a Brasil, en la década del 30; y gran parte de las ediciones publicadas en la posguerra, en Francia, México, España, Brasil. Biografías y memorias sobre Trotski y la IV Internacional.

Rusia zarista y Revolución Rusa:

La Biblioteca posee historias de Rusia y biografías de los zares de la época. Más densa es la parte referente a los testimonios de los gobiernos de Nicolau II (1896-1917) y sus momentos cruciales. El material revela la corte, los personajes trágicos de la época, el movimiento revolucionario de febrero y el de octubre de 1917.

Sobre la Revolución de Octubre y el gobierno bolchevique, predominan obras de los primeros momentos de la revolución Mémoires d’un Agent Britannique; La Révolution Russe (Kerenski); La Révolution Inconnue (Voline); En los Puestos de Combate de la Revolución (V. Bonch-Bruevich); Boris Souvarine, Staline, Vingt an du Service de L’URSS (Alexandre Barmine), además de historias del bolchevismo y de otras corrientes revolucionaria de la época, como el menchevismo y los socialistas-revolucionarios.

Historia del socialismo e historia social:

La biblioteca posee obras variadas que tratan de la historia del socialismo. Aparte de las más actuales —por ejemplo, Cole, História do socialismo (7 vols.) e Maxime Leroy, Histoire des Idées Sociale en France (3 vols.); P. Pasquet, Londres Contre les Ouvriers de Londres, 1914; L. Levasseur, Question Ouvrières et Industrielles en France, 1907—existen las varias ediciones de Max Beer, História do Socialismo e das Lutas Sociais, los trabajos de historia del marxismo en ediciones Italiana y brasileña, además de títulos específicos sobre la Revolución Francesa, la Revolución de 1848, la comuna de Paris, la Revuelta de Fourniès, la Revolución Mexicana y la Revolución Española y, todavía, biografías de líderes sociales y revolucionarios de los siglos XVIII, XIX y XX.

Obras de carácter marxista y antimarxista:

El marxismo es la corriente filosófica defendida por Lukács, H. Lefevre, Lucien Goldman, Paul Sartre y decenas de otros autores. A la vez, se ha formado principalmente tras la II Guerra, una pléyade antimarxista, de nombres como Merleau-Ponty, Raymond Aaron, entre otros.

Lenin:

La Biblioteca posee las Obras completas de Lenin, en 45 volúmenes (comprendiendo su 3ª edición). De la 2ª edición, publicada durante las décadas de 20 y 30, los franceses editaron 11 volúmenes, con informaciones suprimidas en la edición siguiente, de los cuales 7 se encuentran en la presente colección. Todos los álbumes y memorias publicados en Francia, desde su primera biografía. Todas las ediciones brasileñas de sus obras.

Obras de teoría socialista:

Hay obras de los principales teóricos del socialismo a partir de fines del siglo XVIII: Robespierre, Saint-Just, Lammenais, Fourier, Saint-Simon, Owen, Jaurès, Paul Lafargue, entre otros.

Leyes sindicales, teoría sindical y racionalismo:

Libros conteniendo leyes sindicales de todos los países; comentarios sobre las leyes y su comparación entre los diversos países. Estudios sobre sindicatos extranjeros y nacionales, sus mecanismos y su fuerza. Historias sindicales. Hay materiales sobre racionalismo, lucha de la burguesía en contra de la religión, posiciones de la Iglesia frente al anticlericalismo, etc.

Movimiento Obrero Brasileño:

Además del gran número de publicaciones del PCB (1922-1995), que incluyen libros, panfletos, periódicos, revistas, etc., la Biblioteca posee un enorme acervo de libros y publicaciones de socialistas (por ejemplo, Partido Socialista Brasilero, 1947-1965), trotskistas, revisionistas, anarquistas, etc. Grande parte es de raridades.

Anarquismo:

Además de volantes raros que circulaban en Francia, España, Italia, Brasil, Argentina, etc., la Biblioteca posee todas las publicaciones de Kropotkin y Bakounin, así como obras publicadas por G. Guillaume, Jean Grave, Malato, Louise Michel, Naquet, E. Réclus, etc. También posee más de una docena de libros sobre la historia del anarquismo y bibliografía de sus líderes.

Marx y Engels:

La biblioteca posee todos los ejemplares de las Obras Completas de Marx y Engels, de las Éditions Costes (54 vols.) y de las Éditions Sociales. Obras editadas individualmente en Francia, España, Brasil, etc. También posee álbumes, biografías, cronologías, bibliografías de las obras de esos autores. De El Capital hay varias ediciones brasileñas e internacionales.

 

[Traducción del portugués: Lucas Augusto Duarte de Oliveira
(CeDInCI/UNSAM-CONICET)]

 

  1. La Fazenda Bela Aliança servirá como campo de estudios de un clásico de la sociología brasileña, a saber, Parceiros do Rio Bonito. “En el capítulo de agradecimientos, debo empezar por mi fraternal compañero Edgard Carone, a quien debo la oportunidad de realización de estancias en Bofete y una infatigable disposición que hizo posible la investigación”. Antonio Candido, “Prefácio”, Parceiros do Rio Bonito. Tesis presentada al concurso de cátedra de Literatura Brasileira de la FFCLH/USP. São Paulo: Revista dos tribunais, 1945, 224 p.

  2. Edgard Carone. Memória da Fazenda Bela Aliança, Belo Horizonte, Oficina de Livros, 1991.

  3. N.T.: Los sebos, en Brasil, son espacios dedicados a la compra y venta de libros usados. Por hacer referencia a un tipo específico de librerías, ampliamente frecuentadas por coleccionistas y bibliófilos, decidimos mantener, a lo largo del texto, la expresión en el idioma original.

  4. Entrevista concedida a Marisa Midori Deaecto e Andréa Paula dos Santos, Dossier Intelectualidade e Militância, Revista Temporaes, número especial, p. 7, 1995.

  5. Ver, al final del artículo, cuadro completo de la producción bibliográfica de Edgard Carone. El levantamiento ha sido realizado por Fabiana Marchetti en la excelente biografía intelectual del autor.

  6. Entrevista concedida a Marisa Midori Deaecto e Andréa Paula dos Santos, op. cit.

  7. “Con la variedad temática que compraba, fui expandiendo no sólo el interés que tenía sobre aquellos temas, sino también la visión que pudiera tener sobre lo que es el proceso humano. Fíjese bien: la literatura y la literatura histórica permitieron que yo pudiera tener una visión más amplia. Muchas veces llegaba a la casa de Paulo Emilio, a la de Azis —si bien Azis tenía pocos libros porque no podía ver— o a la de Costa Correa y, viendo alguna revista, pensaba: ‘la voy a comprar’. Entonces, iba y la compraba. Así, abría mi horizonte”. Ibíd., p. 8.

  8. Edgard Carone, Revoluções do Brasil Contemporâneo (1922-1938), São Paulo, São Paulo Editora, 1965. (Coleção Buruti 11). Merece señalarse que para componer este trabajo Carone adquirió todos los libros que pudo encontrar sobre la historia de la republica brasileña, tanto las obras generales, como los análisis regionales.

  9. Ibíd., p. 15.

  10. Revista Temporaes, op. cit., p. 9.

  11. La ruptura, en realidad, estaba en la propia forma en que Edgard Carone estructuraba sus libros, desde el proyecto republicano. Se puede decir que su trayectoria estuvo pautada por el rechazo a participar en falsos debates académicos. Exponía su trabajo a través de los libros y no comentaba los ataques velados que empezaron a surgir después de 1980. Su obra es esencialmente narrativa. El estilo era seco, directo, sin rodeos, hasta sorprendía al lector con alguna frase dura que sintetizaba la condición trágica de la historia brasileña. Ese método fue aprehendido en obras anteriores al marxismo occidental y en la convivencia con amigos. No mantuvo una convivencia cercana con Caio Prado Júnior, pero admiraba al historiador y militante. Así, el método sólo se desvela dentro de la misma narrativa. Carone era adverso a las introducciones teóricas. Un aspecto poco conocido pero que determinó su estilo, fue la lectura de los clásicos. Pocos intelectuales hoy en día poseen una formación tan sólida en el campo de las humanidades y una convivencia tan íntima con grandes romances que van desde Las mil y una noches, pasando por los romans fleuves de Balzac, Zola y Proust, a la literatura soviética contemporánea. Amante del cine, él mismo inauguró una cinemateca en Botucatu. Proyecto malogrado por una elite retrograda que no soportó la exhibición de Encouraçado Potemkin, de Serguei Eisenstein, luego de la sesión de estreno. El hecho le costó una noche en la cárcel de la ciudad, en los tiempos sombríos de la Dictadura.

  12.    Introducción al Catálogo da Biblioteca Edgard Carone, mimeo.

  13. Edgard Carone, Leituras marxistas e outros estudos, Organizado por Lincoln Secco e Marisa M. Deaecto, São Paulo, Xamã, 2004, p.178.

  14. O Marxismo no Brasil (das origens a 1964), Rio de Janeiro, Dois Pontos, 1986, p. 8.

  15. Bert Andreas, Le manifeste communiste de Marx e Engels: histoire et bibliographie (1848-1948), Milão, Feltrinelli, 1963. [Edición con apéndice que abarca los años 1918-1959].

  16. Pedro Ribas, La introducción del marxismo en España (1869-1939), Madrid, Ediciones de La Torre, 1981.

  17. Rubel, Maximilen. Bibliographie des oeuvres de Karl Marx avec un appendice en Répertoire des oeuvres de Friedrich Engels, Paris, Librairie Marcel Rivière, 1956

  18. Wolfgang Lubitz, Trostki. Bibliography, München, K.G.Saur, 1982.

  19. John Cammett, Bibliografia gramsciana, 1922-1988, Roma, Riuniti, 1991.

  20. [AAVV], Karl Marx e Friedrich Engels: Manifesto Comunista, 150 anos depois, Rio de Janeiro, Contraponto; São Paulo, Perseu Abramo, 1998, pp.43-207; [AAVV], Ensaios sobre o Manifesto Comunista, São Paulo, Xamã, 1998; Osvaldo Coggiola (Org.), Manifesto comunista ontem e hoje, São Paulo, Xamã/FFLCH, 1999.

  21. Edgard Carone, “A trajetória do Manifesto do Partido Comunista no Brasil” en Da direita à esquerda, Belo Horizonte, Oficina de Livros, 1991, pp. 93-99. Publicado en Marisa Midori Deaecto y Lincoln Secco (orgs.), Edgard Carone: Leituras Marxistas e Outros Estudos, São Paulo, Xamã, 2004.

  22. Edgard Carone, “Literatura e Público”, en Da direita à esquerda, Belo Horizonte, Oficina de Livros, 1991, pp. 37-92. Publicado en Edgard Carone: Leituras Marxistas e Outros Estudos, op. cit.

  23. Los cuadernos de trabajo de Astrojildo Pereira, consisten en notas y balances del movimiento en la librería del PCB en el período en cuestión, siendo plausible vislumbrar, por medio de sus anotaciones, series de libros nacionales, editados por el Partido, al lado de algunos ejemplares en lengua española, en general argentinos y otros en lengua francesa, editados en su mayoría por la Librarie de l’Humanité órgano de divulgación del PCF.

  24. Cfr. Edgard Carone, “Coleção Azul”, en Da direita à esquerda, Belo Horizonte, Oficina de Livros, 1991, pp. 185-227; “Notícias sobre ‘Brasilianas’, mimeo, publicado em Edgard Carone: Leituras Marxistas e Outros Estudos, op. cit.

  25. Oliveira Viana, Alberto Torres y Azevedo Amaral, figuras emergentes en el mercado editorial de la época, confirman la tendencia conservadora y muchas veces reaccionaria —llegando hasta el extremo mismo de la defensa de un gobierno autoritario como forma de control de las masas populares— del discurso radical brasileño. Cfr. Antonio Candido, “Radicalismos”, en Vários escritos, 3a. ed. Revisada y ampliada, São Paulo, Duas Cidades, 1995, pp. 265-292.

  26. Sobre el proceso de mudanza y acondicionamiento del acervo a la Biblioteca del Museo Republicano de Itu, ver el testimonio de José Renato Galvão, “Coleção Edgard Carone: experiência de catalogação de uma biblioteca marxista’, III Coloquio Argentino de Estudios sobre El Libro y la Edición, Buenos Aires, noviembre de 2018.

ANEXO

Primeros Textos, 1945–1960[1]

Fecha de
Publicación

Título

Tipo de
publicación

Editorial

1945

“O Racismo e a Unidade Alemã”

Artículo

Jornal Folha
da Manhã

1946

“Estado Novo e o Integralismo:
Plínio e Getúlio”

Artículo

Vanguarda
Socialista

1947

“A reação Integralista e o Brasil”

Artículo

Paralelos

“O Movimento Operário Inglês
(1800-1848)”

Artículo

Vanguarda
Socialista

1957

“José Maria Bello.
História da República

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1958

“Pierre Jeannin.
Les Marchands
au XVIe Siècle

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1958

“Nelson Tabajara de Oliveira.
1924, A Revolução de Isidoro

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1958

“Branko Azith.
Les Partis Communiste D’Europe (1919-1955)

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1958

“Lourival Coutinho.
O General Goés Depõe

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1958

“Nelson Werneck Sodré.
Introdução à Revolução Brasileira.”

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1958

“Patrícia Van der Esch.
La Deuxiéme Intrnacionale.”

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1958

“Frederic Engels:
La Question Paysanne em France e em Allemagne

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1958

“Paulo Nogueira Filho.
Ideais e Lutas
de um Burguês Progressista
.”

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1959

“Frederic Engels, Paulo e Laura Lafargue.
Correspondance II.”

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1959

“Azevedo Lima.
Reminiscência de um Carcomido.”

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

1959

“Rodrigues Soares Júnior.
Jorge Tibitiça e sua Época.”

Reseña

Suplemento Literário de
O Estado de
São Paulo

 

Publicaciones, 1964-2001[2]

Data de
Publicación

Título

Tipo de
publicación

Editorial

1965

Revoluções do Brasil
Contemporâneo

Libro

Buriti

1969

A Primeira República:
texto e contexto

Libro

Difel

1970

República Velha:
instituições e classes sociais

Libro

Difel

1971

“União e Estado na Vida da
Primeira República”

Tese

USP

1971

“Gilberto Freyre,
Novo Mundo dos Trópicos.”

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1971

“Sérgio Buarque de Holanda et Alli.
História do Brasil.”

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1971

“Roberto Mendes Gonçalves.
Um diplomata Austríaco na
Corte de são Cristóvão
.”

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1971

“Von Leithold e Von Rango.
O Rio de Janeiro Visto por
dois Prussianos em 1871
.”

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1971

“Luchino Visconti.
Os Deuses Malditos.”

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1971

“Gabriel Soares de Souza:
Tratado Descritivo do Brasil em 1587.”

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1971

República Velha (V.2):
evolução política

Libro

Difel

Jul.Set/1971

“Coronelismo: definição histórica
e bibliográfica”

Artículo

Revista de
Administração de empresas

Out.dez/1971

“Roberto Simonsen e sua obra”

Artículo

Revista de
Administração de empresas

Jan.mar/1972

“Oligarquias: definição e bibliografia”

Artículo

Revista de
Administração de empresas

1972

“Afonso Arinos de Melo Franco.
Desenvolvimento da Civilização Material no Brasil

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1972

“Rodrigues Pereira. Cartas ao Irmão

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1972

“Ludwig e Briggs,
Lembranças do Brasil

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1972

“Amorim,
Tradições Comerciais da Bahia:
primeiro Quartel do século XX

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1973

“Juarez Távora,
Uma Vida e Muitas Lutas

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1973

A Segunda República:
documentos

Libro

Difel

1974

“Américo Jacobina Lacombe.
Introdução ao Estudo da História do Brasil

Reseña

Revista de
Administração de empresas

1974

República Nova (1930-1937)

Libro

Difel

1974

“Hélgio Trindade. O Integralismo:
o fascismo brasileiro da década de 30
.”

Reseña

Opinião

1975

“Notícias sobre Brasilianas”

Artículo

Revista Perspectiva
(UNESP Araraquara)

1975

“Luta contra o Estado Novo
(1937-1945)”

Artículo

Opinião (162)

1975

O Tenentismo

Libro

Difel

1976

“Usina de Salto: um exemplo esclarecedor”

Artículo

Opinião (174)

1976

“As Classes Sociais no Estado novo”

Artículo

Opinião (178)

1976

A Terceira República

Libro

Difel

1976

O Estado Novo

Libro

Difel

1976

“Capistrano de Abreu.
Ensayos e Estudos.”

Reseña

Opinião

1976

“Noam Chomsky.
Banhos de Sangue.”

Reseña

Opinião

1976

“Maria Victória de Mesquita Benevides.
O Governo Kubtschek:
desenvolvimento político
e estabilidade política
.”

Reseña

Movimento

1976-1977

“O Pensamento Industrial no Brasil”

Artículo (s)

Opinião (212-223)

1977

“A luta contra o Estado Novo”

Artículo

Revista
Perspectiva
(2)

1977

Pensamento Industrial no Brasil

Libro

Difel

1977

“Hélio Silva, 1945:
por que depuseram Vargas?

Reseña

Gazeta
Mercantil

1977

“Leôncio Basbaum.
Uma Vida em Seis Tempos.”

Reseña

Gazeta
Mercantil

1978

“Leôncio Basbaum.
Reflexões sobre 1930.”

Reseña

Gazeta
Mercantil

1978

O Centro Industrial do Rio de Janeiro
e a sua
Participação na
Economia Nacional

Libro

Cátedra – CIRJ

1980

A Quarta República
(1945-1964)

Libro

Difel

1981

Movimento Operário no Brasil

Libro

Difel

1982

O PCB (1922-1943)

Libro

Difel

1982

O PCB (1943-1964)

Libro

Difel

1982

O PCB (1964-1982)

Libro

Difel

1984

Movimento Operário no Brasil

Libro

Difel

1985

A República Liberal I
(1945-1964)

Libro

Difel

1985

A República Liberal II
(1945-1964)

Libro

Difel

1985

“Paulo Emílio Salles Gomes.
Homenagem no
10º Aniversário de sua Morte.”

Artículo

Folha de
São Paulo

1985

“A história Imediata da
Revolução bolchevique”

Artículo

Pau Brasil
(n° 8)

1986

O Marxismo no Brasil
(das origens a 1964)

Libro

Dois Pontos

1986

“A Trajetória do Manifesto
comunista no Brasil”

Ensayo

Pau Brasil
(n° 10, ano 2)

1988

“A Trajetória do Manifesto
comunista no Brasil”

Ensayo

Novos Rumos

1988

“Literatura e Público”

Ensayo

Novos Rumos
(n° 8-12, ano 3)

1988

“O 1º de Maio.”

Artículo

Revista do IEB
(n° 30)

1989

Classes Sociais e
Movimento Operário

Libro

Ática

1989

“Simonsen. O Pensador da
Indústria Brasileira.”

Artículo

O Estado de
São Paulo

1990

Madame Pomery LTDA.

Ensayo

Análise
e Conjuntura
(vol.5, n°2)

1990

“Inquérito Sobre a República”

Artículo

Resgate,
Unicamp

1991

Brasil: A Era da Crise (1930-1945)

Libro

Ática

1991

Da Esquerda à Direita

Libro

Oficina de Libros

1991

Memórias da Fazenda Bela Aliança

Libro

Oficina de Libros

1991

“Seleção de textos de Marx
sobre a Comuna de Paris”

Artículo

Princípios
(n° 21)

1991

“A II Internacional e seus
Congressos (1889-1891)”

Artículo

Princípios
(n° 20)

1991

“A II Internacional e seus
Congressos (1893-1896)”

Artículo

Princípios
(n° 20)

1991

“A II Internacional
e seus Congressos (1900)”

Artículo

Princípios
(n° 22)

1991

“A II Internacional
e seus Congressos (1904)”

Artículo

Princípios
(n° 22)

1991

“A II Internacional
e seus Congressos (1907)”

Artículo

Princípios
(n° 23)

1991

“Homenagem a Caio Prado Jr.”

Artículo

Revista do IEB
(n° 32)

1993

A II Internacional pelos
seus congressos (1889-1914)

Libro

Anitta/Edusp

1996

Os primórdios do movimento
operário no Brasil

2001

A evolução industrial de São Paulo,
1889-1930

Libro

Senac

  1.    Extraído de Fabiana Marchetti, A Primeira República: a ideia de revolução na obra de Edgard Carone (1964-1985), São Paulo, USP, 2016, p. 24.

  2.    Ibídem, p. 32.

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